En busca del Eterno Jardín de Rosas y el lore de Otome Nostalgia!!

Cuando haces algo creativo las ideas pueden venir de muchas formas, yo las separo en dos ( bueno, en 3):

Las visiones extáticas, las de diálogo con el mundo y las que son una mezcla. 

Las visiones extáticas aparecen “de la nada” a veces estás en un coche, en el supermercado y una imagen asoma como un brotecito verde en primavera. No es nada concreto, a veces son unos colores, unas texturas o unas palabras. Pero aparecen como un flash en la mente, y de ese flash, coges el cuaderno y lo plasmas. Es como los pensamientos de antes de ir a dormir, que parecen siempre geniales y casi nunca lo son. Y lo mismo pasa con las ideas para los prints que los dioses me entregan en el cerebro: muchas veces son ideas horrorosas. Y por supuesto no soy tan presuntuosa de creer que me vienen de la nada, simplemente, no tengo memoria y luego las cosas se almacenan en la cabeza y se te devuelven en un momento random.

Por eso hay una segunda categoría, las del diálogo. Considero las ideas de diálogo que son como una conversación histórica contigo y el mundo. Puede parecerse a copiar, y supongo que cada persona pondrá la línea en un lugar diferente sobre qué es copiar y qué es inspirarse. Para mi la idea de Otome Nostalgia fue una mezcla de los dos, porque la visión extática que me vino originalmente era probablemente - de mal gusto, con cierta apropiación cultural a Japón y su história o por lo menos, un desconocimiento al tema. 

La imagen que apareció un día, mientras estaba ordenando estanterías en el almacén de la tienda donde trabajo, fue el concepto “ Hiroshima, 1960” y venía de que hacia unos años, había visitado la ciudad de Hiroshima, donde tenia una amiga acordeonista Izumi Goto, que regentaba un pequeño café kissaten al puro estilo Ghibli. (Side note, el collar Black cat Cabaret de Gurotesque Melancholia, también está inspirado en mi paso por el Organza) 

El Organza estaba frecuentado con lolitas y gente de varias subculturas, gente del burlesque y hacian actividades super variopintas entre la música en vivo y la pintura de modelos al desnudo. Una bohemia que me atrapó mucho más que la perfección de las Tea Partys de marcas grandes en cafés de lujo. Al ser una ciudad pequeña, las subculturas se mezclaban algo más. 

Ese lugar me impactó muchísimo porque además lo visité con 17 años con algunas lolitas mayores de mi ciudad y fue fundacional de mi manera de vivir o por lo menos entender el lolita.

Foto Google Maps

En el Organza, había unas escaleras de entrada como en tantos locales de Japón que son bajo tierra o escaleras arriba por la falta de espacio, y las paredes del pasillo estaban forradas con posters de la era Showa y de varios shows lolita de ellos. Estaban rotos y polvorientos, y con la nostalgia que ronda Hiroshima tras los hechos de la Segunda Guerra Mundial, en mi cabeza quedaron como aquellas prototípicas imágenes de urbex que tenia relacionadas con los lugares de los desastres, como por ejemplo Chernobyl. Y me vino la imagen de una habitación urbex en la que lo que han quedado son posters como esos y muñecos en la moda de los 40. Entendamos que aquí aun no existía Sumire y traía cualquier concepto al terror para que cuadrara con Violet. 

Luego lo pensé mejor y pensé que podría ser de mal gusto o romantizar la decadencia, los desastres nucleares, temas que sinceramente mejor no mezclar con moda. Que sinceramente Asylum no tiene mucho mejor buen gusto, pero bueno. 

La visión extática quedó ahí pensando joder tia que edgy eres… pero la sensación de habitación infantil de los 60 en Japón se quedó como algo por ahi flotando. 

Y aquí entra la fase del diálogo. Nos encontramos en un momento de incipiente revival old school lolita que empezó un poco antes de pandemia ( momento en el que me encontraba diseñándolo, aprox 2018) y cuando digo diálogo al diseñar me refiero a eso. Ver que la comunidad estaba en un momento de reflexión y rescate del pasado y pensar, okay, pero como se refleja esa reflexión y rescate en mi caso en el lolita? Y ahi la habitación de niña japonesa de los 60 se volvió MI habitación de niña. 

Cuando empecé en el lolita existía como una negación en que el lolita y el manga tenían nada que ver ( en un poco de visión Blanco o negro del tema) y realmente yo necesité hacer las paces con la niña otaku, porque supongo que por diferenciarse del concepto de otaku, la lolita con un cierto snobismo y miedo a que fuera tachada de disfraz repudió el término en los 2000s. Pero el hecho es que para mi algunos shojos fueron vitales para desear ser una lolita. 

Otome Nostalgia se volvió el print en el que perseguí encontrar el jardín de rosas eterno, la niña que adoraba el rococó porque lo había visto en Candy Candy, Georgie y la Rosa de Versalles. La niña que quería ser Utena, Sakura y Magical Doremi. 

Dentro del print hay algunas referencias concretas, que vienen de esos animes y además cosas más nicho como por ejemplo el poster de Club de Lacrosse fake, que viene de mi anime favorito de la infancia: Las Gemelas de Sant Claire ( que jugaban a lacrosse) si a alguien le debo que Violet Fane tenga estética de internado inglés es porque esa serie fundó mi identidad, un mundo puramente femenino cuando el mundo nos intentaba dar un lugar como novias, hijas o futuras esposas. Y siempre digo que el lolita fue el cobijo que nos permitió tener un mundo puramente femenino en una edad en la que yo no podia sostener querer ser atractiva para los hombres, era una armadura, pero realmente, los ingredientes que tejieron esa armadura, de infancia, belleza y suavidad, ya estaban en el manga. 

Dentro del print hay muchos muñecos. La mayoría los he visto en Japón en tiendas de chucherías antiguas, antes había más, pero creo que ya no hay muchas. Las tiendas de este tipo se llaman "Dagashi"

Y suelen tener juguetes muy baratos que lucen muy retro. 

También recuerdo mucho las Pose Doll, unas muñecas muy populares en los 60 que cogían esa pasión por el rococó y muchas veces tenían faldas con unos aros enormes. La primera que vi fue en casa de una lolita mucho mayor que yo, y fue el primer click que recuerdo al empezar el lolita de "Eh, el lolita es mucho más que el lolita, el amor por el rococó en Japón viene de antes". Viene de una sobrepoblación de mujeres porque muchísimos hombres murieron en la guerra, viene del efecto dominó de querer hacer contenido para esas mujeres esperando, viene de la ola de feminismo de la que Ryoko Ikeda o Moto Hagio formaban parte (el conocido como grupo del 24), y por lo tanto, viene también de lo queer ( Moto Hagio hizo de los primeros Yaoi , Ryoko Ikeda formaba parte del Partido Comunista o Ryoko Yamagishi hizo de los primeros Yuri ) asi que para mi el lolita fue como la mercantilización final de esa raiz, pero para mi son ideólogas, aunque ideólogas indirectas / inconscientes. 

Estas series fueron tan populares que las revistas empezaron a hacer pequeños furokkus o regalos, tradición que se extendió casi al presente en revistas como Ribbon, y para mi, esos son indirectamente los primeros artículos de moda lolita, porque a veces hacían pulseras, monederos y otras cositas así que para mi como niña, configuraron como yo me quería vestir. El lolita alargó esa posibilidad, así que con Otome Nostalgia quise alargar la posibilidad de vestirte con items que podrían parecer un furokku de revista.

Y como necesitaba plasmar todo eso me di cuenta. Ok, ¿pero qué tiene que ver con Violet Fane, que es a veces super creepy, a veces muy occidente-céntrica… Incluso hay rasgos steampunk, o muy muy góticos, no es demasiado kawaii? 

Hay gente que me ha dicho que le ve el nexo entre todas mis colecciones, pero yo, la verdad es que en ese momento no lo vi. Por eso decidí que esta idea merecía empezar con Sumire. Porque había mucha belleza que me quedaba por explorar, después de tantos años en la casa encantada de Violet Fane. 

Y por eso dediqué Sumire a hablar de aquellas cosas que siento que conformaron el lolita, en vez de traer mis intereses especiales de fuera al lolita (como Lovecraft o los psiquiátricos victorianos). Asi que no es que Sumire sea exactamente una marca Sweet y Violet una gothic, si no que Sumire se nutre de nuestra propia historia como lolitas y Violet tiene una base lolita a la que he intentado incluir elementos externos. 

Aun hay muchos temas importantes de la historia EGL que quiero tratar y también tengo muchos otros intereses especiales que podrían casar de forma ridícula con el lolita, así que espero poder diseñar por muchos más años! Gracias si lees esto y lo haces posible!!

Que pensais de esto? Comentadme vuestros shojos preferidos.. si estáis de acuerdo en que las autoras forman de alguna forma, parte del lolita o no? Necesito saber si solo son mis elucubraciones!!

Magdalena

Violet Fane

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